No es desconocido para nadie que el sistema financiero bancario ha cerrado el grifo.

Los bancos se han cerrado en banda en cuanto a préstamos y concesión de crédito. La solvencia de muchos bancos se encuentra en estos momentos en entredicho y es evidente que la inyección de liquidez que hace unos meses el Estado aportó a estas entidades privadas, no ha hecho más que maquillar sus estadísticas de fin de año.

Siempre se ha comentado que las entidades financieras no conceden los préstamos o créditos debido a que el solicitante no puede aportar las suficientes garantías para devolverlo. Pero hay que matizar que las exigencias de los bancos son difíciles de cumplir.

No contentos con esto, el inicio de 2010 no ha mejorado la cosa, a pesar de que la ministra de economía Elena Salgado ha comentado hace pocos días que a la banca española no le queda ya más riesgo promotor o inmobiliario oculto en sus balances y, en ese sentido, no tienen activos tóxicos.

Aún y así, los bancos se encuentran en una situación de insolvencia severa y por tanto no concederán créditos por mucho que les llevemos todo lo que solicitan y lo que no. Realmente ni el hecho de que laboralmente estemos en una empresa con una situación estable, nos va a  ayudar.

El aumento de la morosidad en un 50% en el último trimestre, ha provocado que desde el Gobierno se estudie impulsar una nueva acción para intentar reactivar el sector de la concesión de crédito, claro que no han querido entrar en detalles y esto es solamente un propuesta, que por parte de las entidades bancarias no parece haber tenido mucho calado.

Resumiendo, en estos momentos una salida a los problemas monetarios de los españoles son los créditos de capital privado,  o aquellos préstamos en los cuales entidades, como Aracat Credito Real, y en colaboraciones con entidades bancarias pueden estudiar nuestro caso.