Desde Aracat Crédito Real ®, recomendamos a todas las personas físicas o jurídicas, que llegado el caso de no poder afrontar los prestamos contratados, por diferentes situaciones, desempleo, despido, falta de ingresos, cese de la actividad, impago, etc. Lo último que invitamos es a no dar aviso de esta nueva situación a la entidad o entidades y dejar de amortizar la cuota mensual de los préstamos concertados. Las consecuencias son siempre perjudiciales para el prestatario.

1º aplicación de intereses de demora, comisiones por mora, reclamación de cuotas impagadas vía correo, a continuación vía telefónica. Mientras tanto la deuda sigue incrementándose, hasta llegar al tercer impago que la ley estipula, comience la reclamación judicial. Dependiendo ya totalmente del tipo de préstamo y garantías depositadas y de su titularidad.

Préstamo hipotecario; dispone de un año para saldar la deuda más todos los gastos generados, mientras tanto, la entidad ha solicitado al juez la ejecución de la hipoteca, entonces su garantía hipotecaria depositada Será subastada, siendo en muchos casos subastada por debajo del valor de la deuda contraída, generando la perdida del bien y continuara constando como moroso.

Préstamos personales; los efectos no son menores, ya que al contratarlo posiblemente la entidad haya tomado de garantía la totalidad de sus bienes presentes y futuros (casa, coche, nómina…). La entidad pedirá al juez el embargo de estos bienes. En el caso de intervenir avalistas, serán ellos quienes tengan que afrontar la deuda, pudiendo llegar a perder también sus propios bienes.

Conclusión ante la evidente impotencia.

Aracat Crédito Real ®, puede si lo desea hablar con su entidad,  entendemos que es más sencillo llegar a un acuerdo mutuo que recurrir al sistema judicial, siempre costoso, “un mal acuerdo es siempre mejor que un buen juicio”. Refinanciar es en la mayoría de los casos la solución, estipular un periodo de carencia es otro recurso que actualmente esta ofreciéndonos buenos resultados para todas las partes.