(del latín. creditum, prestamo, deuda.),

Derecho que una persona tiene de recibir de otra alguna cosa, por lo común dinero, no se trata de una transferencia definitiva, como en el caso del cambio, sino de una cesión de las utilidades producidas por estos bienes, servicios o dinero durante un periodo de tiempo y representa un progreso en relación a aquel desde el punto de vista de la eficiencia. Jurídicamente, se analiza como un prestamo o como una venta a plazos. Desde este punto de vista, la esencia del credito es la promesa formal de realizar el pago de unos intereses en una fecha futura, a cambio de la obtención de bienes, servicios o dinero.

Históricamente, el credito se desarrollo al mismo tiempo que la actividad comercial, pero fue en la edad media cuando adquirió una relevancia formal. A partir de la revolución comercial de los siglos XI y XII se usó con frecuencia y en el siglo Xlll Santo Tomas de Aquilino formuló el concepto económico de Prestamo, ligándolo, sin embargo, a consideraciones de tipo moral.

Los prestamistas medievales fueron los futuros banqueros, y los bancos operaron al principio, sobre todo, como instituciones facilitadoras de credito. Los acuerdos entre bancos llevaron discriminaciones del credito en favor de ciertos particulares o determinadas empresas próximas a la institución bancaria, y el estado se vio obligado a crear sus propias entidades de credito, que contribuyeron a romper aquellas restricciones y discriminaciones del credito y a difundirlo entre los particulares y las empresas menos conectadas con los grandes bancos.

Del prestamista medieval al estado de la segunda mitad del siglo XX, el camino recorrido por el credito ha sido largo; hoy su principal función es la financiación de la producción, liberando al empresario de la limitación que significa anticipar los costes de la producción con sus propios medios y dándole así la posibilidad de extender su actividad. la complejidad del fenómeno y la variedad de las necesidades existentes han hecho que el credito tomara formas diversas. Así se habla de credito a corto plazo (3-6 meses, máximo un año) y a largo plazo (1-2-5-7 años); credito a la industria es el efectuado por el estado a la banca privada para financiar la producción; credito al consumidor es, en esencia de Aracat Credito real.

Existen también creditos específicos para una industria determinada (por ejemplo, Credito a la construcción, credito hotelero, etc.,) las fuentes que los facilitan son la banca privada y cajas de ahorro o bien el estado a través de entidades oficiales de credito.