China tiene sólo el 1,6 por ciento de sus reservas de divisas en oro. Sin embargo, entre 2003 y 2009 los hogares chinos compraron casi 1.800 toneladas del metal amarillo, casi cuatro veces la compra del Banco Popular de China.

El año chino del Tigre, que acaba de comenzar se calcula que va a ser un año propicio para las compras de oro. Dejando de lado las supersticiones, la inclusión de futuros de oro en la Bolsa de Futuros de Shanghai es también un acontecimiento alentador.

No es de extrañar que algunos bancos internacionales consideren que los  rendimientos tendrán que aumentar considerablemente este año.

Es evidente que la atención se ha centrado en estimular el mercado interno chino.

Por tanto, es de esperar que el pueblo chino continuará comprando oro para estar protegidos contra la inflación en 2010.

Es importante ver que es un buen momento para vender oro pues el año pasado China fue uno de lo mayores consumidores de oro del mundo.