Vivimos en una sociedad que se mueve a un ritmo vertiginoso, en la que no hay tiempo para pararse a pensar dos veces las consecuencias de nuestros actos y en la que el consumo dirige nuestros actos y nuestras acciones, por lo que los préstamos rápidos de dinero tienen el campo abonado para conseguir funcionar de manera evidente.

En un principio tuvieron muchos detractores, y aún aceptando los peligros que conllevan por sus elevados tipos de interés, la verdad es que los préstamos rápidos de dinero resuelven el problema de demanda que las entidades financieras tradicionales, con sus rigideces, eran incapaces de satisfacer.

Gracias a las empresas especializadas en los préstamos rápidos de dinero los clientes obtienen el dinero que necesitan en un tiempo récord y casi sin ningún trámite. Sin importar la historia crediticia anterior ni la dudosa capacidad de endeudamiento, este tipo de empresas es la única solución para muchos ciudadanos.

Y es que la posibilidad de ahorro de nuestras sociedades es cada vez menor, a la vez que el consumo ha pasado de ser un lujo a convertirse en una necesidad, psicológica para el consumidor y económica para la sociedad, que vive del consumo y muere por él.

De ahí que, aunque ahora con la crisis el boom sea algo menor, el crecimiento de las empresas que facilitan préstamos rápidos de dinero haya sido casi exponencial, en un fenómeno similar a lo que está ocurriendo con las oficinas de compra-venta de oro al amparo de la elevación del precio del metal precioso.

Los préstamos rápidos de dinero tienen la ventaja clara de que ofrecen dinero inmediato sin papeleos, pero, por el contrario, pueden introducir al prestatario en una vorágine de deuda financiera sin un final claro y que puede terminar por su ruina absoluta.

El mayor peligro en el que se puede incurrir es el de solicitar estos préstamos para poder pagar los intereses de préstamos anteriores. Una tentación en la que ha caído ya demasiada gente y que ha propiciado la mala fama de las empresas que facilitan préstamos rápidos de dinero.

Pero, como en todo, la responsabilidad final está en el ciudadano que toma el dinero, no en la entidad financiera que lo ofrece.

Un buen ejemplo de esto seria :

http://www.creditomembrives.com/

Fuente: http://www.webprestamospersonales.es/prestamos-rapidos-de-dinero/